¿Es verdad que la Oficina del Censo de Estados Unidos encontró que más de 24.000 no ciudadanos votaron ilegalmente en las elecciones de 2020 y que eso significa que el presidente Trump ganó las elecciones? No, esto no es verdad: aunque el presidente Donald Trump afirmó que un análisis de la Oficina del Censo "prueba" que más de 24.000 no ciudadanos votaron ilegalmente y que eso significa que ganó las elecciones, el informe no lo dice. Señala que más de 24.000 de 128.000.000 de votantes registrados que la Oficina del Censo pudo analizar coincidieron con registros migratorios y de visas del gobierno en los que no se encontró indicación de ciudadanía, pero no indica por quién votaron y esa cifra es inferior al margen de victoria.
La publicación apareció en Truth Social el 18 de agosto de 2026 por la cuenta @realDonaldTrump (archivada aquí) y decía (traducción de Lead Stories):
La Oficina del Censo ha comenzado a cotejar los registros de votantes de 2020 con los de ciudadanía. Entre los primeros 128.000.000 de votantes, la Oficina del Censo determina que más de 24.000 no ciudadanos votaron ilegalmente. La Oficina del Censo analizará los próximos 32.000.000 de votantes, y esta cifra se disparará. ¡GANÉ LAS ELECCIONES! Debemos aprobar LA LEY SALVA AMÉRICA. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente DONALD J. TRUMP
Se veía así al momento de escribir esta nota:

(Fuente: publicación de @realDonaldTrump en Truth Social.)
La Oficina del Censo no dijo que más de 24.000 no ciudadanos hayan votado ilegalmente en 2020 (archivado aquí). Lo que indicó fue que más de 24.000 registros de votantes coincidieron con registros gubernamentales que sugerían que la persona podría no ser ciudadana. Que haya una "coincidencia" no equivale a una "prueba" de no ciudadanía.
Este fue el procedimiento del proceso de cotejo: La Oficina del Censo comparó una lista comercial de votantes con diversas bases de datos federales, como registros de inmigración, visas y otros. Cuando no pudo identificar a las personas por su Seguro Social, empleó su nombre, fecha de nacimiento y dirección. Si alguien aparecía en un registro de inmigración y no se encontraba evidencia de que posteriormente hubiera adquirido la ciudadanía, esa persona se registraba como votante no ciudadano.
Ese segundo paso, la falta de documentación de ciudadanía, es el problema. No significa que la Oficina haya encontrado pruebas de que alguien no era ciudadano, sino que no encontró evidencia que lo acreditara. Esto puede suceder si la documentación de ciudadanía de una persona simplemente no estaba entre los datos revisados por la Oficina.
David Becker, director ejecutivo y fundador del Centro para la Innovación e Investigación Electoral, una organización sin fines de lucro y no partidista, envió una declaración por correo electrónico a Lead Stories el 18 de agosto de 2026, que decía en parte (traducción de Lead Stories):
Este supuesto análisis, basado en datos del Censo, no supera la prueba del sentido común. La administración no ofrece una explicación suficiente de cómo llegó a estas cifras, y con razón. Los datos del Censo no pueden cotejarse de manera confiable con los datos públicos de votantes, ya que carecen de identificadores únicos para compararlos con esos registros públicos. Cualquier intento de "cotejo" de esos datos daría como resultado un gran número de coincidencias falsas.
Incluso si los 24.000 registros resultaran ser precisos, eso representaría aproximadamente el 0,015% de los cerca de 160.000.000 de votos emitidos en 2020, una cifra muy por debajo del margen necesario para cambiar el resultado. Becker señaló algo similar. Su declaración agregaba (traducción de Lead Stories):
Suponiendo que estas cifras fueran creíbles, y no lo son, ese número representaría menos del 0,02% de todos los votantes en 2020.
Dicho esto, es positivo ver que la administración ahora admite que estas cifras son tan pequeñas que no podrían haber alterado el resultado de las elecciones de 2020. Todos los números citados en el análisis del Censo son inferiores a los márgenes de victoria en cada estado y no habrían sido suficientes para cambiar el ganador de ningún estado en 2020.
Tampoco muestran los datos de la Oficina del Censo por qué candidato votó alguno de los votantes marcados. El informe coteja registros de votantes con registros de estado migratorio, pero no incluye ni analiza cómo votaron esas personas. Por lo tanto, aunque se confirmara que un votante no era ciudadano, los datos no podrían mostrar si esa persona votó a favor o en contra de Trump, lo que socava su afirmación de que el análisis demuestra que "ganó las elecciones".
La propia Oficina del Censo calificó esto como un "análisis inicial", no como un hallazgo definitivo.
La Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y Responsabilidad del Inmigrante de 1996 (archivada aquí) prohíbe que los no ciudadanos voten en las elecciones a cargos federales. Sin embargo, la ley federal permite que los no ciudadanos voten en ciertas elecciones estatales o locales si la ley estatal o local lo permite, y se les impide votar por candidatos federales. Algunos municipios de California, Maryland y Vermont, así como Washington D.C., permiten que los no ciudadanos voten en ciertas elecciones locales.